Comer conscientemente: donde el cuerpo y el alma se conectan
- 26 sept 2020
- 2 min de lectura
Actualizado: 3 oct 2020
En el proceso de respetar y cuidar nuestros cuerpos, la dieta debe ocupar un lugar importante.

¿La alimentación es consciente o intuitiva?
La alimentación se trata de conectar con nuestro cuerpo este es sabio y va a requerir alimentos en función de nuestras necesidades aunque estos no nos gusten.
Cuando descubrimos que en nuestro interior se está despertando su naturaleza espiritual, empezamos a experimentar muchos cambios, siendo uno de ellos la relación de nuestro cuerpo y alma, tomando un nuevo significado.
El desarrollo de esta sensibilidad que forma parte de una práctica espiritual, comienza con la capacidad de introspección, cuanto más medite más sensible a estos aspectos se vuelve. La percepción de sustancias no vegetarianas cambia, instintivamente prefiere verduras, cereales y frutas. El cuerpo de cada persona tiene una sensibilidad propia que cuando la desarrolla de la forma adecuada sabe lo que le sienta bien y lo que no.
Dieta vegetariana
“Eres lo que comes.”
Muchas personas son vegetarianas por motivos de salud personal. Un cuerpo sano es el que se conserva limpio interiormente. La limpieza del sistema digestivo depende del paso relativamente rápido del alimento por él, asegurando que las materias desechables no permanezcan en el cuerpo pon un tiempo indebido.
La mayoría de nosotros está familiarizado con el concepto: "eres lo que comes". Se refiere no sólo al estado físico sino también a la salud mental. La comida que ingerimos influye en nuestro estado mental mucho más de lo que nos imaginamos. Así como tomar alcohol o drogas intoxicantes afecta a la mente perdiéndose la facultad de discernir, lo que comemos también afecta a la mente, ya sea superficial o profundamente.
¿Estamos hechos para comer carne?
A pesar de que una gran parte de la población come carne habitualmente, a nuestro organismo (dientes, mandíbulas, sistema digestivo) no le favorece este tipo de alimentación. Las personas tienen un intestino muy largo (6 m) que permite la descomposición natural de alimentos vegetarianos, ya que pueden permanecer en el intestino por un largo tiempo. Sin embargo, los animales carnívoros tienen un intestino corto, permitiendo que la carne, que se descompone muy rápido después de ingerirla, sea expulsada rápidamente para que no aumenten los productos desechables y dañinos. Si el cuerpo humano continúa absorbiendo el alimento que debería haber eliminado, éste se vuelve tóxico, provocando dolores de cabeza, depresión, pesadez y hasta fiebre. Este tipo de alimento ocasiona digestiones pesadas y somnolencia, y produce desasosiego e intranquilidad ya que estimula demasiado el aparato digestivo y excita el sistema nervioso. Además la naturaleza alcalina de la saliva humana (al contrario de la ácida), es más adecuada para digerir los vegetales.
La dieta vegetariana tiende a mantenernos más cerca de nuestra espiritualidad, nos proporciona más equilibrio interno y en las emociones, más tranquilidad en la conciencia y más claridad en la mente. Se dice que: "Según come la persona, así piensa. Según piensa, así es como actúa".
Finalmente, todo es un proceso cuando entres en esta relación consciente entre cuerpo y alma todo comenzará a cambiar en tu vida y seremos más respetuosos con nosotros mismos, con otros seres y con nuestro planeta.



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